¿Por qué un colegio bilingüe?

    Actualmente se ha convertido en requisito indispensable el conocimiento de al menos dos lenguas para poder manejarse fuera del territorio nacional y en la mayoría de los casos para acceder a un buen puesto de trabajo, especialmente en el caso de que la lengua materna no sea el inglés, idioma oficial de las relaciones mundiales entre países.

Aunque a priori pueda parecer complicado el aprendizaje de dos lenguas simultáneas, lo cierto es que la mayoría de expertos coinciden en la relación proporcional entre la prontitud con la que se empieza a aprender un idioma y la facilidad para lograrlo, por lo que estudiar en un colegio internacional desde niños puede que sea seguramente la mejor opción para lograr buenos resultados.

Entre otras de las ventajas, los niños que crecen asimilando dos idiomas al mismo tiempo entienden el lenguaje como un simple medio de transmisión del mensaje, adquiriendo mayor facilidad para transmitir la información de diversas formas.  Asimismo, aquellos jóvenes que reciben una educación multilingüe, bien sea desde la infancia o cursando bachiller internacional, tienen por lo general un vocabulario más rico y entienden mejor los procedimientos gramaticales.

También es natural, aunque lógicamente depende de muchos más factores, que los niños bilingües asuman con mayor facilidad la diversidad cultural mundial y estén más receptivos a conocer nuevas culturas e ideologías.

Actualmente y de forma continuada se está incrementado el número de progenitores que quieren educar a sus hijos en un colegio internacional o international school, por lo que cada vez se ofertan más plazas y se abren nuevos centros. En Madrid hay muchas posibilidades de estudiar en un colegio británico, y no solo en la zona centro. En las inmediaciones de las urbanizaciones de la periferia también es posible llevar a sus hijos a un centro bilingüe, como el colegio de La Moraleja, entre los más avalados.

Lesiones por el ordenador

La habitual presencia del ordenador en los hogares actuales ha contribuido a que algunas lesiones que hace algunos años se clasificaban fundamentalmente dentro de las enfermedades profesionales -las padecían muchas secretarias incluso antes de la llegada del ordenador a las oficinas-, hoy afecten a muchos de nosotros. Fatiga ocular, dolor de espalda y cervical, tendinitis en las extremidades superiores, etc. Si a estas lesiones les sumamos las radiaciones electromagnéticas y los accidentes causados por tropiezos con cables o por caídas de los componentes informáticos sobre las personas, vemos que el uso del ordenador conlleva una serie de riesgos. Aunque no hay que alarmarse, la mayoría puede evitarse siguiendo los siguientes consejos: Una deficiencia visual leve ya existente puede convertirse en una lesión de mayor gravedad en caso de pasar horas en frente del ordenador como pueden ser los estudiantes de desarrollo de aplicaciones multiplataforma, por ello las revisiones médicas ayudarán a prevenir.

Asegúrese del buen uso del ordenador:

– Para usar un ordenador debe disponer de un asiento adecuado a su estatura y mantener una postura correcta: Los pies bien apoyados; si es necesario colocaremos bajo ellos un taburete. La espalda descansará en su totalidad en el respaldo. Las rodillas formarán un ángulo recto, e igualmente las caderas. Los antebrazos se apoyarán sobre la mesa y es conveniente, cuando se trabaje con el ratón, que la muñeca descanse sobre una almohadilla para evitar la lesión. La parte superior de la pantalla debe estar situada frente a los ojos para que todo pueda ser abarcado con el movimiento de estos sin tener que levantar la cabeza, y la distancia no será inferior a 40 o 50 cm.- Deben evitarse los reflejos y destellos. Tendremos cuidado de no situar la pantalla frente a una ventana, aunque la habitación debe estar bien iluminada. Los caracteres contrastarán con respecto al fondo.- Haremos que el niño parpadee a menudo para evitar la sequedad de ojos y que, cada cierto tiempo, dirija su mirada a la pared del fondo para ejercitar los músculos oculares. No olvide que el uso del ordenador debe limitarse y que conviene proponerle al niño también otro tipo de actividades, como juegos o deportes que eviten prolongar mucho tiempo la misma postura.

Protección de los niños frente a Redes Sociales

Creo poder decir que existe consenso social sobre el hecho de que los riesgos a los que se ven expuestos los menores como consecuencia de la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), requieren la atención de padres, educadores y autoridades.Una clasificación de dichos riesgos en varias categorías podría ser útil para una mejor comprensión del problema de los niños y adolescentes y su seguridad en la red: Una categoría la constituirían los peligros asociados a las redes sociales, los servicios de “chat” y la mensajería instantánea, relacionados especialmente con el acoso y con el maltrato y acoso moral; el llamado “ciberbullyng”.

En otra categoría estarían los peligros asociados a las visitas a sitios web, que consistirían sobre todo en el acceso a contenidos inapropiados, el riesgo de sufrir perjuicios económicos o fraudes, la vulneración de la privacidad y el estar expuestos a las amenazas de tipo técnico conocidas como “malware“. Otro nivel de riesgo es el relacionado con problemas legales, especialmente los derivados de la descarga de contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual. Finalmente, uno de los peligros peor conocidos pero que se presenta como un riesgo emergente, es el de la adicción a las TIC por parte de niños y adolescentes.En cuanto a las posibles soluciones, el panorama se presenta complejo y difícil de gestionar. Existen herramientas que pueden ser combinadas de formas diversas para adaptarlas a las diferentes circunstancias, como pueden ser las aplicaciones que permiten bloquear direcciones web concretas o las que filtran contenidos de Internet que contengan ciertas palabras clave. Por otra parte hay recursos tan básicos como el de sacar el ordenador del cuarto del niño y colocarlo en un espacio común de la casa, donde pueda ser controlado por los padres, aunque esto no parece muy aplicable a partir de ciertas edades. En lo que están de acuerdo todos los expertos es en la necesidad de educar específicamente a niños y adolescentes para la seguridad en la red. En este sentido, puede ser útil tomar como referencia el sitio web del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO), que contiene secciones dedicadas a este importante tema.